Tambre Classic II

No recuerdo exactamente quien contactó primero con quien. Solo sé que fue a través de la red social Strava, gracias a la cual muchos de nosotros podemos seguir la pista de amigos y conocidos aunque no coincidamos montados en bici.

Creo que un día recibí un aviso de que un tal Heine Cristhiensen de Dinamarca y residente en Barcelona quería seguir mis actividades. Tras unos meses de kudos, me mensajeó diciendo que durante unas semanas en verano estaría en Compostela y que le gustaría hacer alguna de mis rutas de carretera.
Tambre Classic II
Me pareció extraño que me pidiera permiso para usar mis rutas. Así que hice algo a lo que estaba muy acostumbrado desde que Edu y yo cogimos el hábito de salir en bici al mediodía cuando trabajamos juntos en la tienda de Trek: le propuse salir juntos un par de horas al mediodía, y así poder enseñarle lo bonito de Santiago.
Tambre Classic II
Accedió encantado. Antes de quedar por primera vez, él ya había salido por su cuenta efectivamente haciendo algunas de mis rutas habituales semanales. Las primeras carreteras por las que rodamos juntos fueron las del Ulla, porque se accedía muy  rápido desde la tienda. Al mediodía el tiempo para salir en bici era muy justo. Sólo disponía de dos horas para la salida, llegar al trabajo, asearme, cambiarme, comer algo y volver a ser una persona normal por la tarde (o intentarlo).
Tambre Classic II
Heine no daba crédito a lo que estábamos haciendo. No era capaz de asimilar que en apenas 4 km dejásemos la ciudad y pedaleásemos plenamente en el rural gallego por carreteras sin tráfico rodeados de verde y ríos por doquier. Todo le parecía maravilloso, idílico, nos envidiaba como gallegos y de poder disfrutar del ciclismo en un lugar así.
Tambre Classic II
Las rutas que yo solía hacer, muchos ya las conoceis también. Nuestras Puncheur Classics son una extensión de esa filosofía. Heine y yo conectamos enseguida. Sentíamos las mismas inquietudes y buscábamos cosas parecidas.
Quedamos varias veces más. Y en cada ocasión yo buscaba enseñarle algo nuevo y sorprenderle. La verdad es que no era difícil hacerlo, porque se estaba enamorando cada vez más y más, y en ese estado de éxtasis cualquier detalle insignificante es magnificado.
Tambre Classic II
Las vacaciones del Danés se acabaron y tenía que volverse a Barcelona. Tras unos meses, contactó conmigo porque esperaba volver en invierno otra vez. No sé si él ya lo sabía en ese momento, pero esta segunda visita fue definitiva. Decidió quedarse a vivir en Santiago una temporada. Entonces seguimos saliendo de vez en cuando al mediodía y también los sábados por la mañana cuando hacíamos salidas desde la tienda donde yo trabajaba. A su vez él ya estaba introducido en mi círculo de amigos ciclistas más cercanos entre los que había muy buen ambiente.
Cuando ya tenía bastante explorado el sur, decidió dejarse ver por el norte. Si ya estaba enamorado del Ulla, cuando descubrió las duras carreteras del Tambre volvió a enamorarse más de lo que ya estaba. En pocos meses había pedaleado más km por tantas viejas y estrechas carreteras de la zona de Compostela que muchos ciclistas locales en años. Pensaba que teníamos un paraíso ciclista poco valorado.
Empezando el año 2017, y tras casi 6 trabajando en Trek, tomé la difícil decisión de dejar ese trabajo allí. Fueron motivos personales y decisión propia. Durante una comida de amigos íntimos, entre los que ya estaba Heine, surgió la idea (en realidad la idea llevaba años en mi cabeza, en un cajón) de crear una página web donde publicar rutas y experiencias ciclistas y compartirlas con más gente. Yo tenía el contacto con los ciclistas, las rutas y las ganas de contar experiencias, y Heine era un profesional de diseño Web. ¿Qué podría salir mal? ¿Teníamos algo que perder a parte de unos cuantos euros? Al menos durante el tiempo que estuviese sin trabajo seguiría muy vinculado con el ciclismo local, podría aportar un poco a dar valor a lo nuestro, crearíamos un sentimiento común y generaríamos ganas de explorar y conocer más lo que tenemos, tanto localmente como en toda la comunidad.
Estamos en ese preciso momento ante la creación de Puncheur.es. Ese día nació un compromiso. Comenzó un viaje. Con el apoyo y ayuda de amigos cocinamos los primeros reportajes. La idea principal era la de hacer un recorrido especial en una zona concreta, y con fotos y texto publicar un artículo buscando despertar al menos la complicidad del lector/observador. No inventamos nada nuevo. Solo compartíamos nuestra experiencia.
Tras dos meses en marcha de la web, nos arriesgamos a convocar una miniquedada para hacer un recorrido espectacular por el Ulla, al estilo clásica de primavera. Esta vez los sorprendidos fuimos nosotros al recibir la asistencia de al menos 70 ciclistas, muchos conocidos y otros no. Debido al éxito del evento nos ponemos el objetivo de hacerlo cada 6 meses, una vez en la zona Ulla y otra en la zona Tambre. En cada edición fuimos corrigiendo detalles para intentar satisfacer a más gente. Lo que no variaría es la dureza y belleza del recorrido, y los aperitivos y cervezas al acabar. Nuestro amigo Rubén de El Caminante Bar tiene mucho que ver en ese aspecto.
Tambre Classic II
Puncheur nació del amor. Del amor por el ciclismo auténtico. Del amor por las carreteras estrechas. Del amor por las corredoiras. Del amor por los repechos duros. Del amor por lo nuestro. Y seguirá siendo así mientras tengamos ganas de jugar a blogueros, porque ganas de montar en bici las hay hasta durmiendo.
Tambre Classic II
Esta edición de la Tambre Classic fue un diseño de Heine. Unió algunas de las mejores carreteras de la zona Tambre de Compostela. Esas mismas que lo reafirmaron en su decisión de vivir aquí. Las culpables de hacerlo abandonar su Barcelona por Santiago.

Todo está ya inventado. Nosotros no creamos nada. Solo usamos lo que está ahí y lo enseñamos.

el recorrido de este año

 

Texto: Daniel Gonzalez. Fotografía: Dani y amigos. Diseño: Heine Christensen