PREVIO

Hay pocas experiencias tan especiales para un cicloturista como la de hacer precisamente lo que la propia palabra compuesta indica: turismo en bicicleta. Muchos se toman esto un poco más en serio que otros, entrenando siguiendo las pautas de un entrenador, siguiendo una dieta estricta, buscando un estado de forma óptimo en una fecha concreta… Seguramente los objetivos que cada uno tenga en la cabeza sean la motivación que necesitan para salir a rodar en bici. Los otros, esos que salen cuando el poco tiempo libre se lo permite y con suerte poder dedicarle algo más el fin de semana, se conformarán con no lesionarse y disfrutar sobre todo de la compañía y el paisaje. Y lo ideal sería encontrar un maravilloso equilibrio: disponer de un estado de forma bueno todo el año que nos permita estar a la altura en determinados momentos y el resto disfrutar sin más.

Road Trip

 

En el pasado noviembre, Edu, Heine y yo empezamos a tantear la posibilidad de hacer un pequeño viaje en bicicleta, por alguna zona del país que evidentemente ofreciera un atractivo paisajístico importante. Tendría que ser a mediados de febrero. Buscando información sobre destinos a Edu le pareció interesante una iniciativa cultural desde un Consorcio de varias provincias (Burgos, Guadalajara, Soria, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia, Alicante) que daba a conocer las tierras de la Edad Media de la época del Cid.

www.caminodelcid.org

En esta web está toda la información para hacer las rutas a motor, a pie, en BTT o en bici de carretera. Nosotros la haríamos en las bicis CX-Gravel, cada uno con sus adaptaciones que creó necesarias. Disponíamos de una semana, pero de la cual dos días serían de desplazamiento en coche. De todas las opciones del Cid nos gustó la de “El Maestrazgo”. Eran 240 km circulares por asfalto en las provincias de Teruel y Castellón. Nunca habíamos estado en esa zona y la verdad conocer Teruel nos parecía muy interesante.

Según se acercaba la fecha, no cesaban los temporales de nieve en medio país; y precisamente en la zona de Teruel, una de las más montañosas de España, con una altura media de 800m+, estaba totalmente nevado y con temperaturas muy frías. Hasta la misma semana anterior al viaje teníamos muchas dudas sobre la climatología, porque pintaba muy mal: máximas de 5 grados, posibilidad de lluvia, y viento. Superamos los miedos personales y decidimos ir igual y dejarnos llevar. Como dijo Edu, el karma se puso de nuestro lado cuando empezaban a cambiar las predicciones en cuanto a la lluvia al menos, que era lo más incómodo sobre todo para los tres días de ruta con las alforjas.

Road Trip

DIA 1. SABADO 17/2/2018

Bien, teníamos fecha (del 17 al 23 de febrero), teníamos destino (Teruel), teníamos ganas…. Empiezan los preparativos reales: la logística del viaje. Iríamos los tres en un coche. Edu tenía portabicis de bola de remolque y un coche muy cómodo. El primer día, sábado, sería de coche. Nos esperaban 750km por delante. Salimos a las 9.00, porque previamente Edu había dejado cargadas las bicicletas con mucha paciencia y cuidado para que no se rascasen.

 

El Anillo del Maestrazgo se compondría de 3 días en bici. Así que se nos ocurrió buena idea realizar una excursión previa por la Serranía de Cuenca. Heine había diseñado una espectacular ruta de 100km que atravesaba varios parques nacionales y muchos puntos de interés paisajístico. Reservamos un bungalow en la pequeña y remota localidad de Cañamares (a 60km de Cuenca) en el extremo noroeste de la Serranía, en el que haríamos noche el sábado y el domingo. Hay que decir que hasta el viaje de ida hasta allí lo hicimos de una forma poco directa: fuimos un poco más al norte hasta León dirección Burgos y bajada hacia Guadalajara alternando carreteras nacionales y autovía. Al más puro estilo Puncheur. Claro que tardamos más tiempo. Pero… teníamos todo el día por delante y quisimos conocer esa zona de España aunque fuera de pasada con el coche.

Road Trip

Después de un largo y placentero rodeo autoturista…. Llegamos al primer destino. Era un complejo de bungalows de madera. Tenía de todo: sala, dos habitaciones, baño y cocina. Esto último es superimportante para una próxima aventura de este tipo. Siempre que se pueda es mejor escoger donde dormir con cocina. La cena de la primera noche nos dejó bien claro que era mejor cocinar algo uno mismo que comer cualquier cosa por ahí…. Porque como en casa no se come en ningún sitio. Eso quiere decir, que el domingo comimos y cenamos arroz con cosas que compramos en un super del pueblo.

Road Trip

DIA 2. DOMINGO 18/2/2018

Como ya sabíamos, la temperatura propia del invierno en esos lares era muy fría. Sobre 8 grados de máxima de día. Amaneció el domingo soleado pero muy fresquito. Ese día dormiríamos en el mismo sitio por lo que no era necesario cargar con las alforjas, aunque decidimos llevarlas igual para liberar el peso de los bolsillos a la espalda y llevar los recambios, comida, teléfono y extra de ropa en ellas. Nos esperaban 100 km con 1700m+ y una ascensión importante a 1500m partiendo de los 900m en los que nos encontrábamos. Evidentemente hacía mucho frío. Pero era un frío seco, y el sol se dejaba ver entre grandes nubes esponjosas. El primer tramo era llano, pegado a un río cristalino y que hacía su curso entre auténticas paredes verticales de roca de decenas de metros de altura. Nunca vimos nada igual. La roca se echaba encima nuestra y del asfalto, casi dibujaba una cueva sobre nosotros. Cogimos un giro en la estrecha carretera para adentrarnos en la Serranía de Cuenca dirección Las Majadas y ascender un precioso y suave puerto con restos de abundante nieve todavía por muchos sitios.

Seguimos adentrándonos en la Serranía, un Parque Nacional protegido y realmente espectacular. No sacábamos la sonrisa permanente de la cara. Nos olvidamos del frío. Llegamos a Villalba de la Sierra y desde ahí giramos de vuelta al origen dirección norte rodeando la Serranía por el perímetro. Se trata de una zona áspera, ruda, dura, expuesto al viento siempre pero con un relieve suave y redondeado.

En Arcos de la Sierra hicimos una parada para el café, y vimos unas tapas de tortilla en la barra…. Así que tuvimos que preguntar si esa tortilla podría estar entre una barra de pan. Allí, al sol, con el bocata de tortilla y el café, viendo como salían paellas del bar que cargaban en los coches…. Pasó un rato de nuestra vida en la paz más absoluta. Quedaban unos 25 km difíciles por el viento de cara, hasta nuestro campamento base.

Road Trip

Tardamos unas 5 horas y media en recorrer esos 105 km en nuestras robustas gravelbikes, con un pedaleo suave y tranquilo, con espíritu contemplativo, sin gastar un gramo de energía en balde, sin sufrir más que lo imprescindible…. Siendo 100% cicloturistas.

Al llegar al bungalow, preparamos unos cafés y nos sentamos en el porche a sentir los últimos rayos de sol del día. Que frío mas gustoso, pensamos. Sin apenas humedad hasta se sentía el aire más limpio y se hacía fácil la respiración.

No pudimos relajarnos mucho, porque al día siguiente, lunes, deberíamos desplazarnos casi 300 km en coche hasta Rubielos de Mora, Teruel, y comenzar el auténtico roadtrip de 3 días con alforjas durmiendo sobre la marcha. Había que hacer muchos preparativos, sobre todo escoger con mucho acierto e intuición el mínimo equipaje que llevaríamos esos tres días.

La climatología sería más dura, el primer día daban algo de lluvia pero sobre todo mucho frío. Comprobaríamos en primera mano la famosa frase “Teruel Existe”. Habría que llevar la ropa de bici ya puesta, que con el frio que hacía sería perneras, culotte, térmica, chaqueta, chaleco, braga y guantes. Heine y yo llevábamos las bolsas-gravel modernas, que se anclan a la tija y al sillín con cinchas. Está genial para pocos días, pero en invierno la ropa ocupa más aunque sea poca. Heine llevaría un bolsa de manillar extra, y Edu llevaba portabultos de tija con dos amplias alforjas laterales. Cada uno diferente pero con la simplicidad común. En mi bolsa de 11 litros llevé dos térmicas de bici extra, guantes extra, chaleco primaloft y tres pares de calcetines; también llevaba recambios de bici como una cámara, desmontables, bomba, parches, productos de higiene (cepillo de dientes, pasta, desodorante). De ropa de calle llevaba 2 boxer, una térmica, pantalón y miniplumas técnico y compactable. El poco hueco que quedaba era para algo de comida o para guardar ropa sobrante de bici. Para los pies arriesgué mucho con unas chanclas de playa, que amablemente Edu cargó en sus alforjas por mí. Como pensábamos pasar gran parte del día en la bici, solo llevé una muda de calle para las pocas horas que la llevaría puesta para ir a cenar o un pequeño paseo, ya que los pueblos serían muy pequeños con poco que hacer. Lo que había que ver estaba por el medio, encima de la bici, el paisaje frío y rudo de Teruel.

La ruta en Strava
Road Trip

Mas aventura la segunda parte…


Texto y fotografía: Daniel Gonzalez. Fotografía y diseño: Heine Christensen